Le Havre, patrimonio mundial

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La Segunda Guerra mundial

La historia de Le Havre se singulariza por una sucesión de destrucciones seguidas de reconstrucciones, percibidas al mismo tiempo como renacimientos. En 1517, la desaparición progresiva de los antiguos puertos del estuario del Sena (Harfleur y Honfleur) favoriza la implantación de una nueva ciudad marítima que respondía a las ambiciones territoriales, estratégicas y económicas del rey François I.

Le Havre se convierte en una gran ciudad francesa tras la destrucción de las fortificaciones, transformadas en grandes bulevares a mediados del siglo XIX: su fama reposa, por tanto, en las actividades portuarias e industriales que ganan el estuario mientras que las viviendas se extienden hacia la meseta de Caux.

Tras la Segunda Guerra mundial, la reconstrucción constituye una etapa predominante: por su carácter innovador, la ciudad moderna e Auguste Perret simboliza la apertura hacia el mundo de una ciudad decididamente moderna.